La ciudad de Querétaro, ejemplo excepcional de una clásica ciudad colonial española, y quizá una de las mejor preservadas a nivel nacional, tiene el mejor de sus atractivos en su zona de monumentos históricos, que datan de los siglos XVII y XVIII.
La vieja ciudad colonial ofrece la singularidad de haber conservado sus rasgos indígenas, junto con la traza geométrica establecida por los conquistadores españoles, donde otomís, tarascos, chichimecas y españoles cohabitaron pacíficamente. Razón por la que el 7 de diciembre de 1996, quedó inscrita en la Lista del Patrimonio Cultural de la Humanidad.
De sus gloriosas construcciones destacan: el Templo y ex convento de San Agustín, el más antiguo de la zona, que cuenta con una de las cúpulas más bellas del país, y su claustro es considerado el patio barroco más bello de América y una de las mejores muestras del barroco en todo el mundo; el Templo y Convento de la Santa Cruz, en el cual se venera una cruz de cantera del siglo XVI elaborada por chichimecas; la Catedral de Querétaro (antiguo Oratorio de San Felipe Neri) que fue bendecida por el cura Hidalgo, quien ofició la primera misa ahí; el Real Beaterío de Santa Rosa de Viterbo, máxima expresión de la arquitectura barroca de la ciudad; y el ex convento de las pobres Capuchinas, última prisión de Maximiliano, hoy sede de 2 museos.
Además se encuentra la Casa de la Corregidora, donde se reunían Allende e Hidalgo para planear la Independencia; el Teatro de la República (antes Teatro Iturbide) donde se dio a conocer el Himno Nacional Mexicano, se llevó a cabo el juicio de Maximiliano de Habsburgo y se promulgó la Constitución de 1917; la Academia de Bellas Artes y los Colegios de San Ignacio y San Francisco Javier; y el internacionalmente conocido Acueducto de Querétaro, símbolo de la ciudad.
También el 7 de diciembre de 1996, la ciudad prehispánica de Uxmal, situada en Yucatán, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por sus edificios, construidos entre los años 700 y 1000, que demuestran los avanzados conocimientos de astronomía que tenían los mayas. Destacan la Pirámide del Adivino, bautizada así por los españoles; y el centro ceremonial, que está integrado por monumentos de impecable trazado ricamente ornamentados con motivos simbólicos y efigies esculpidas de Chaac, el dios de la lluvia.
Referencias:
UNESCO. Sitio oficial.